El Castillo Interior
«Entremos en nosotros mismos, que parece que nos lo manda el Señor.»
Formación espiritual para Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión.
Iniciar el ViajeLas Siete Moradas
Autoconocimiento
Entrar en el castillo requiere oración. Para el ministro, es reconocer con humildad el misterio sagrado que está llamado a tocar.
Perseverancia
Lucha contra las distracciones del mundo. El servicio no es una rutina, sino un encuentro vivo con Cristo en el hermano que sufre.
Virtud y Humildad
Cuidado con la apariencia de perfección. El ministro debe ser el primero en reconocerse necesitado de la misericordia divina.
La Oración de Quietud
Dejar que Dios actúe en el silencio. El ministro aprende a estar presente ante el enfermo con el corazón en paz, sin necesidad de muchas palabras.
Transformación
Como el gusano de seda que se transforma en mariposa. El ministro debe morir a su ego para renacer a una caridad nueva y ardiente.
Herida de Amor
Deseo profundo de Dios. El ministro se convierte en un buscador incansable de almas sedientas del consuelo eucarístico.
Unión Definitiva
Paz inalterable. El ministro vive en Cristo y para Cristo, sirviendo con una alegría profunda que nada puede perturbar.
Consejos Prácticos
Preparación previa
Llega 15 minutos antes. El silencio es la mejor vestidura para el alma del ministro.
Compasión real
No des solo la hostia; da tu tiempo, tu escucha y tu sonrisa. Sé el rostro de Jesús.
Formación continua
Un ministro que no lee y no ora se seca. Alimenta tu mente para alimentar las almas.