La falsa iglesia católica apostólica nacional boliviana está desarrollando sus actividades en nuestro país confundiendo a la población mayoritariamente católica realizando misas simuladas, confiriendo sacramentos inválidos y haciendo uso de ritos y ornamentos propios de la Iglesia Católica.

En vista de ello, hace 8 años la Conferencia Episcopal Boliviana denunciaba sobre la existencia de este grupo religioso.
Ya pasarón varios años desde aquella denuncia y es mi intención ver cuál es la situación hoy en relación al mismo tema, cuánto se avanzó en lo referente a la información al pueblo boliviano y cuánto hizo nuestra Iglesia para frenar el avance de este grupo.
La situación actual
No existen datos que corroboren la cantidad de miembros que hoy tienen estas falsas iglesias nacionales, por eso decidí ir a su su sitio de facebook y me encontré con algunos comentarios interesantes que más adelante será necesario aclarar:
“Felicidades a la ICANB, iglesia que rompe con el monopolio de caracter imperial de la Iglesia Católica Romana. Gracias a Dios tenemos un Estado Plurinacional en donde todos cabemos y nadie sobra y por Constitución somos un país Laico-aconfesional en donde no solo todas las Iglesias Cristianas tienen el mismo rango y derecho sino que también otras religiones no cristianas tienen todo el reconocimiento del Estado, como ser el Induismo, el Judaismo, el Islamismo y el Budismo.”
Otra respuesta de uno de sus obispos”: “El obispo de Roma es obispo de la comunidad católica romana de Roma. La Iglesia Católica Apostólica Nacional de Bolivia no rompe ninguna comunión con ellos porque no depende de Roma. La iglesia anglicana, la iglesia episcopal, la ortodoxa, etc.,son tan católicas como la romana pero no reconocen al obispo de Roma porque difieren en algunos principios.”
Este otro comentario: “esta nueva Iglesia en Bolivia no busca destruir a ninguna otra Iglesia. Simplemente, es una más de tantas incluyendo a la Iglesia Católica que defiendes. La ICANB solo busca hacer presente la pluralidad de nuestra sociedad: como bolivianos, somos diversos en regiones, razas, culturas y religiones. Sin embargo, por Constitución todos tenemos el mismo derecho de existir y convivir como hermanos. Los curas de esta Iglesia no son falsos como dices, simplemente dependen de otra instancia diferente a Roma. El ser Catolico no es ni ha sido nunca monopolio de Roma. Dale una miradita a la Historia de la Iglesia y descubrirás otros horizontes mas amplios y menos estrechos del Catolicismo.”
El engaño en la que incurren estas sectas
El peligro de esta falsa iglesia católica apostólica nacional boliviana, que en realidad sería una secta, porque la mayoría de sus miembros salieron de la Iglesia Católica, radica en el uso de los ritos y ornamentos propios de nuestra Iglesia Católica, lo cual hace complicado – para un laico normal – poder distinguir si se trata de un verdadero sacerdote o de uno falso.
La pandemia, lejos de ser un obstáculo, se convirtió en una oportunidad para que estos impostores se infiltraran en los hogares de los fieles. Con la promesa de una misa personalizada y la comodidad de asistir desde casa, muchos cayeron en sus redes, sin sospechar que detrás de la pantalla se escondía un peligro espiritual, de esta manera muchas personas fueron engañadas con la simulación de las misas, porque en verdad no eran válidas.
Algunos testimonios
Recuerdo la vez que me invitaron a una misa virtual en honor a Santiago Apóstol y cuando vi al personaje que iba a celebrar me entró una duda e inmediatamente llamé a una persona que conoce a muchos sacerdotes, le consulté el nombre y me dijo que no era un cura de nuestra Arquidiócesis, lo mismo me pasó en un velatorio.
Recientemente algo similar le pasó a unas amigas que realizan su servicio en la cárcel de mujeres donde una de las internas le comunicó que habían invitado a un curita que encontraron en las redes sociales para que les haga misa en la cárcel, así lo hizo, al final dejó su tarjeta y ahí nos enteramos del engaño del que fueron objeto, lo mismo está pasando en la cárcel de varones de nuestra ciudad de La Paz donde estos falsos curas se hacen presente y celebran falsas misas.
Hace algunos años atrás un sacerdote de nuestra Arquidiócesis les hizo frente – tal vez llevado por la impotencia y el coraje – que llegó hasta los golpes, al parecer hubo un proceso jurídico y no sabemos en qué terminó aquello.
Estoy seguro que muchos de nuestros lectores tendrán conocimiento de hechos similares, espero nos compartan su testimonio.
Estos ejemplos vividos en la realidad nos dan a entender que este grupo sectario está vigente y de acuerdo a sus redes sociales ya son más de cien, celebran encuentros no solo a nivel nacional sino continental porque están en toda latinoamérica, por lo tanto la preocupación ya no es solo en Bolivia sino en nuestros países vecinos.
¿Qué están haciendo nuestros pastores?
La respuesta se la dejo al lector.
Sacar comunicados denunciando la presencia de estos falsos sacerdotes y de estas falsas iglesias es un buen punto de partida, pero a largo plazo no tienen ningún efecto, como se ha visto – porque se quiera o no – estos grupos crecieron y se están fortaleciendo en áreas de la pastoral al que no se le presta mucha atención como son: la religiosidad popular, sobre todo en las periferias de nuestras ciudades, las cárceles y los velatorios.
Si las sectas protestantes confunden y se llevan feligreses a sus cultos, ahora tenemos otro grupo sectario aún más peligroso porque usan nuestros signos, nuestros ritos y ¡hasta nuestros lugares de culto!
Reducen la vocación sacerdotal relativizando sus funciones a meros prestadores o mercaderes de servicio espiritual y lo peor de todo es que no se habla de ellos, mucho menos existe información para el pueblo de Dios.
Se los ignora, pensando que es la mejor estrategia, pero ellos tienen un plan bien estructurado, muy parecido a la que realizan las sectas protestantes y hasta ahora les está funcionando bien.
En próximos artículos intentaré realizar más análisis sobre esta secta religiosa y cómo podemos hacer frente a ella.

